Invertir en ingresos pasivos

Sin duda, multiplicar el dinero y vivir de las rentas es el sueño de muchas personas que invierten para tener seguridad en el futuro. Puede que no sea fácil, pero hay, sí, formas de poner el dinero a trabajar y generar resultados con ingresos pasivos.

Y no necesariamente hay que tener mucho dinero para recibir ingresos fuera del trabajo. En este artículo, conocerás diferentes formas de obtener ingresos pasivos a través de tus inversiones.

Qué son los ingresos pasivos

Básicamente, los ingresos pasivos son aquellos que no dependen del trabajo. Es decir, es posible tener cantidades garantizadas que entren en la caja periódicamente sin que haya una contraprestación directa en algún tipo de servicio.

Por ejemplo, puedes tener ingresos pasivos alquilando una propiedad o algún otro activo que poseas. O, si ha creado una marca o producido alguna obra, como un libro o una canción, puede cobrar derechos por esos activos si alguien está interesado en explotarlos comercialmente.

En cualquier caso, cualquier dinero que puedas recibir y que no esté asociado a tu trabajo se considera un ingreso pasivo.

¿Es posible vivir de los ingresos pasivos?

A no ser que reciba una herencia o le toque la lotería, durante la mayor parte de su vida económicamente activa sus ingresos serán activos. Es decir, tu patrimonio se construirá principalmente con el fruto de tu trabajo, ya sea regular o esporádico.

Sin embargo, si tienes una buena planificación financiera a largo plazo, hay posibilidades de que, con el paso del tiempo, tus ingresos pasivos igualen (o incluso superen) a los activos.

Para ello, es necesario tener concentración y disciplina para ejecutar esta planificación. Pero antes, es muy importante conocer algunas falacias comunes en el mundo de la inversión, para evitar creencias erróneas.

Una de las más comunes y más perjudiciales para tus finanzas es que es inútil empezar a invertir con poco dinero.  

Además de ser errónea, la afirmación es exactamente lo contrario de lo que aconsejan los expertos. No importa si estás al principio de tu vida profesional y todavía ganas poco. Para acumular riqueza de forma estable a lo largo de la vida, lo importante es empezar pronto a acumular reservas financieras.

Independientemente de la cantidad, establecer una cantidad mensual para ahorrar le ayudará a crear la rutina de invertir. Y, con el tiempo, aumentará gradualmente el valor de sus reservas, incrementando las aportaciones mensuales a medida que aumenten sus ingresos y por el poder multiplicador del interés compuesto. Ambas variables son muy importantes y trabajarán positivamente para su patrimonio.

En resumen: no hay ninguna garantía de que se pueda vivir de los ingresos pasivos. Pero si tiene una rutina financiera planificada y equilibrada, hay muchas posibilidades de que los ingresos de su patrimonio le proporcionen comodidad en el futuro.

¿Cuándo se puede vivir de los ingresos pasivos?

Para responder a esta pregunta, es necesario identificar en qué etapa de la vida se encuentra la construcción de su patrimonio. En general, las personas pasan por tres etapas desde el inicio de su vida laboral hasta la jubilación: la fase de acumulación, la de multiplicación y la de fructificación y conservación.

La fase de acumulación es cuando la gente empieza a acumular sus activos y, por tanto, las reservas son todavía pequeñas. En este momento de la vida, lo primero que hay que hacer es crear una reserva de emergencia, que sirva de apoyo a los imprevistos financieros.

No existe un valor estándar para esta reserva, ya que debe considerar el nivel de gastos de cada persona. Una vez constituida esta reserva, es el momento de pensar en la diversificación de la cartera, para aumentar las posibilidades de rendimiento y mitigar los riesgos de la inversión.

Durante la fase de multiplicación, es normal que los inversores adopten más estrategias para diversificar sus activos. Como ya tiene recursos acumulados, busca la manera de maximizar sus ingresos, cuidando de preservar lo que ya ha ganado.

Por último, en la fase de fructificación, la prioridad del inversor es proteger el patrimonio que ha acumulado durante su vida y disfrutar de él. Por lo general, es en este momento cuando los ingresos pasivos empiezan a tener una mayor proporción en el presupuesto, siempre que, por supuesto, las inversiones proporcionen este tipo de entradas de dinero.